Enfócate en la resistencia

 

Solemos fijarnos en nuestra apariencia y en la fuerza para juzgar y evaluar nuestro progreso en el deporte, y nos olvidamos de la resistencia física que es fundamental para el ejercicio como tal.

 

La resistencia física es esencial para cualquier actividad realizada durante el día, incluyendo el deporte, como también las actividades rutinarias. De nada nos sirve vernos “tonificados” y poder levantar altas cargas de peso, cuando tenemos un desempeño cardiovascular pobre y una capacidad aeróbica inexistente.

 

Es importante aprender a desarrollar esa capacidad de aguante que naturalmente tiene nuestro cuerpo, pero que perdemos por no cultivarla adecuadamente.

 

Realizar ejercicio que trabaje los grandes grupos musculares del cuerpo, a una intensidad media-baja durante un periodo prolongado de tiempo, fortalecerá el músculo más importante y vital del cuerpo humano, el corazón.

 

¿Qué hay que hacer para empezar?

 

 

Se recomienda implementar algún tipo de programa de acondicionamiento cardiovascular, donde se eleve el ritmo cardiaco hasta un limite determinado por la edad y las condiciones físicas de cada individuo por un periodo prolongado de tiempo.

La resistencia exige que el sistema circulatorio y respiratorio suministren energía a los músculos que están trabajando para poder mantener el entrenamiento por un tiempo prolongado.

 

 

Empieza poco a poco

 

 

No es necesario comenzar a entrenar todos los días con una rutina y una intensidad que no vas a ser capaz de realizar, y mucho menos hacer algo que no vas a disfrutar. Comienza con actividades físicas que te hagan sentir bien, moviendo tu cuerpo y exigiéndote cada vez que tu cuerpo te lo permita.

 

El ejercicio anaeróbico es esencial

 

No olvides trabajar tu fuerza muscular con el trabajo de pesas, una estructura muscular fuerte favorece a la resistencia física.

 

 

 

Practica con la bicicleta o en la piscina

 

Son ejercicios caracterizados por ejercitar fuerza y capacidad pulmonar y cardiovascular al mismo tiempo. Además, saldrás de la rutina de salir a caminar o trotar.

 

Descansa

 

Dormir lo suficiente le brinda a tu cuerpo las recargas de energía que necesita para regular tu organismo y mantenerte activo. Se recomienda dormir mínimo 8 horas, aunque esto puede variar entre individuos.

 

Practica una rutina diaria de yoga o meditación

 

El yoga es una manera que implementa el trabajo de la mente y el cuerpo. A su vez, nos enseña a trabajar la respiración, y brinda técnicas para hacerla más eficiente durante el día.

 

Cuida tu alimentación

 

La alimentación es clave para todo intento de mejoramiento físico. Sea que se trate de fuerza, capacidad aeróbica, o resistencia. Si no tenemos una adecuada alimentación nuestro cuerpo será incapaz de utilizar los nutrientes necesarios para soportar la actividad física. Es recomendado mantener una dieta variada y balanceada que contenga frutas, verduras y grasas saludables que son beneficiosas para el organismo.  No subestimes el poder de la alimentación, “somos lo que comemos”.

 

Hidrátate

 

La deshidratación es una de las principales causas de la pérdida repentina de energía. Es esencial estar bien hidratado antes, durante, y después de un entrenamiento físico. El exceso de agua puede causar calambres musculares. Lo ideal es beber, en promedio, de 300 a 500 mililitros antes de los entrenamientos.

 

 

 

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